Historia del cubo de Rubik

20 movimientos para resolver el cubo de Rubik

Una de las preguntas que más se han hecho los investigadores aficionados al cubo de Rubik es: “¿Cuántos movimientos son necesarios para resolver el cubo de Rubik?” Es decir, cuántos pasos se necesitan como mucho para solucionar el cubo de Rubik, esté en la posición que esté.

Puede parecer que éste es un problema fácil de resolver gracias a la potencia de los ordenadores actuales. Sin embargo, la enorme cantidad de posiciones distintas del cubo de Rubik provoca que este problema no pueda ser resulto por fuerza bruta, es decir probar las posiciones una por una.

El número de dios es 20

Debido a los quebraderos de cabeza que ha provocado esta cuestión, el número de movimientos necesarios para resolver el cubo de Rubik pasó a denominarse “el número de dios”. Ya en 1981 se descubrió que el número de dios debía estar acotado entre 18 y 52. El margen de error fue bajando hasta que en en 1995 se consiguió reducir la incertidumbre entre 20 y 29 movimientos.

Finalmente, en el año 2010, 29 años después de la primera estimación, se descubrió que el número de dios era exactamente igual a 20. Es decir, hay posiciones que requieren de 20 pasos para solucionarlas, pero no hay ninguna que no pueda resolverse en 20 movimientos o menos. Para obtener este número ha sido necesaria conocimientos de Teoría de Grupos (eliminar simetrías y posiciones relacionadas), así como el uso de supercomputadores de Google.

¿Puedo resolver el cubo de Rubik en 20 pasos?

Debido a que esta información no siempre está dada de forma precisa, muchas personas se preguntan si existe un algoritmo para resolver el cubo de Rubik en 20 movimientos. Pues no. Hay que tener en cuenta que aunque se pueda resolver el cubo de Rubik en 20 movimientos, estos movimientos serán totalmente distintos para cada posición. Y debido al gran número de posiciones posibles, hace que este conocimiento pueda ser útil para solucionar un cubo de Rubik con un ordenador, pero no para una persona.

Así que si quieres aprender a resolver el cubo de Rubik, mejor empieza por nuestro tutorial.

Comprar cubo de Rubik en la tienda Lightake
Erno Rubik

Erno Rubik, el inventor del cubo de Rubik

Erno Rubik, conocido mundialmente por ser el creador del cubo de Rubik, nace el 13 de julio de 1944 en Budapest (Hungría), en plena II Guerra Mundial. Hijo de un hombre de ciencias (ingeniero aeronáutico) y de una mujer de letras (poetisa), Erno Rubik recibe influencias de ambos progenitores que pueden apreciarse el resto de su vida.

A pesar de comenzar estudios de escultura, en 1967 se gradúa en la facultad de Arquitectura de la Escuela Técnica de Budapest, realizando estudios de posgrado sobre escultura y arquitectura de interior. A principios de la década de los años 70 trabaja como arquitecto, para posteriormente convertirse en profesor de Diseño interior en la escuela de Artes Aplicadas.

El cubo de Rubik como elemento de enseñanza

Erno es un apasionado de la Arquitectura, a la que califica como una de las actividades más complejas ya que combina las características más propias de la Ciencia, de la Técnica y del Arte. En su labor como profesor, está convencido de que la enseñanza es la mejor manera de descubrir y aprender, mediante la búsqueda constante de nuevos métodos de docencia. Y de esa búsqueda es como nace el cubo que hoy día lleva su nombre.

“El espacio siempre me ha intrigado, con sus posibilidades increíblemente ricas, alteración del espacio por objetos (arquitectura), la transformación de objetos en el espacio (escultura, diseño), el movimiento en el espacio y en el tiempo, su correlación, su repercusión en la humanidad, la relación entre el hombre y el espacio, el objeto y el tiempo. Creo que el CUBO surgió de este interés, de esta búsqueda de la expresión y la agudeza cada vez mayor de estos pensamientos.”

Es en la primavera de 1974 cuando le llega a Erno la idea de construir un cubo de piezas intercambiables. Aunque inicialmente piensa en construir un cubo de 2×2, finalmente opta por construir un cubo 3×3 debido a que en este cubo los centros permanecen fijos. Prueba varios diseños, entre ellos uno fallido con gomas elásticas para sujetar las piezas. En el prototipo final da forma a las piezas de modo que se mantengan unidas gracias a que éstas encajan las unas con las otras. De esta manera consigue resolver el problema de diseño estructural que suponía el cubo para él, sin siquiera poder imaginar su posterior popularidad como juguete.

Éxito y fama del cubo de Rubik

Con la sensación agradable de haber construido algo original, algo nuevo, Erno Rubik se pone manos a la obra a intentar solucionarlo. No es tarea fácil. Llega incluso a dudar de que pueda existir un método para resolver el puzzle. Piensa en girar las caras aleatoriamente, pero con pequeños cálculos se da cuenta de que así nunca conseguiría resolverlo. Finalmente, tras más de un mes estudiando el cubo, consigue resolverlo.

El 30 de enero de 1975 Erno solicita la patente por el cubo de Rubik, inicialmente llamado cubo mágico (Buvuos Kocka en húngaro). La patente es concedida en 1977, siendo lanzado al mercado local a finales de ese mismo año. Rápidamente se hace muy popular en Hungría, y tres años después la fama alcanza el mundo entero. Había comenzado la fiebre del cubo de Rubik.

La fama ha hecho que en la actualidad Erno Rubik sea una persona reservada, difícilmente accesible y poco dado a aparecer en eventos del cubo de Rubik. Sin embargo, ha continuado diseñando juegos y rompecabezas con su propia compañía Rubik Studio, como el Rubik’s Magic, el Rubik’s Master Magic, el Rubik’s Snake o el Rubik’s 360. Además, continúa dando clases en la universidad y ha creado la Fundación Rubik Internacional para ayudar a talentosos jóvenes ingenieros y diseñadores industriales.